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Domina las finanzas y súbete a la ola del CRECIMIENTO
08-06-2020 por Maria José Cervantes

“Mi negocio no genera ganancias y, al contrario, he tenido que aportar recursos propios para su subsistencia” ¿te suena? A mí también y más de un emprendedor y/o empresario, sabe a que me refiero.

Y es que el arrancar un negocio propio es una experiencia maravillosa, llena de emoción y retos nuevos, entre ellos, el económico, pues, al menos de que seas un experto financiero, este tema es el talón de Aquiles de la mayoría.

Y que arroje la primera piedra quien diga que no ha pasado por alguna de estas situaciones:

  • Rastrear el origen y destino de cada uno de los gastos de tu negocio se vuelve una odisea y tu contador te ha llamado la atención porque debido a eso, el análisis de pérdidas y ganancias no es tan certero.
  • Has solicitado un crédito empresarial y te lo han negado o ha sido más difícil acceder a él porque tus estados financieros muestran un reverendo desorden.
  • Tus gastos personales están modificando las ganancias de tu negocio por lo que no tienes claridad financiera de tu empresa.

Si respondiste que sí a alguno de esos casos ya sea que lo estés viviendo ahora o pasaste por ello, creo que debes continuar leyendo.

Lo anterior es un problema común entre los emprendedores que tenemos la mala costumbre de mezclar las finanzas personales con las del negocio y quiero que sepas que debes empezar YA a poner orden al respecto.

El tema financiero en un negocio es clave para la rentabilidad y salud de la empresa por lo que la manera en que lo manejes debe ser totalmente clara, limpia y transparente, es por eso que quiero compartir contigo algunos consejos para que este proceso te sea más sencillo.

1 Págate un sueldo. La gran diferencia entre ser un empresario o un freelancer, es la manera en que administras los ingresos de tus transacciones. Si lo que quieres es tener una EMPRESA, empieza por pagarte un sueldo, eso te permitirá establecer un presupuesto claro, tanto a nivel empresarial como personal.

2 Separa la operación. Cuentas bancarias separadas. Una personal y la empresarial para simplificar el rastreo de transacciones evitara confusiones. Además, te facilita el acceso a mejores créditos para pequeñas empresas.

3 Si lo usas, devuélvelo. Si es indispensable que utilices dinero de la empresa, hazlo como un préstamo y pon un plazo fijo para regresarlo, de esa manera salvaguardas la salud de tu negocio.

4 Apóyate de expertos o programas especializados. Seguro que ya tienes un contador de cabecera o algún asesor financiero, sácale provecho solicitando algunos tips o asesoría adicional para un buen manejo de tus finanzas. Pero también puedes hacer uso, a la par, de herramientas tecnológicas que te facilitan el manejo de la contabilidad y el orden de tu negocio. Actualmente hay una gran diversidad de ERP’s o Apps que se especializan en ese tema, muchas de ellas con versiones gratuitas bastante completas, otras con opciones pago mucho más integrales e incluso puedes construir un programa especializado a tu medida. El caso es que tu negocio sea tan sano que se refleje en las ganancias.

Deja de complicar el crecimiento de tu negocio y prepárate para llevarlo al siguiente nivel.