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Ayúdate que tu NEGOCIO te ayudará
01-06-2020 por Maria José Cervantes

      

¿Cuántas veces has tenido que tomar una decisión apresurada de tu negocio, sin tener la información necesaria para garantizar el éxito de la misma?

Al igual que tú, cientos de emprendedores nos enfrentamos diario a esta situación de desconocimiento. Sentimos que avanzamos a ciegas en este mundo de los negocios, principalmente porque nos absorben las tareas del día a día.

Y es que, si no levantamos nosotros mismos la cortina, el negocio no se abre; pero sabemos o empezamos a darnos cuenta de que no basta con aperturar un espacio, hoy nuestros consumidores nos demandan cosas más especificas y cada vez con mayor rapidez y correr a su ritmo mientras llevamos nuestro negocio en la espalda es simplemente inhumano.

Si estás en ese punto, lo que necesitas es empezar a desarrollar tu inteligencia empresarial, una habilidad que consiste, entre otras cosas en empezar a anticiparte, avanzar más rápido pero con estrategia para dirigir tu negocio hacia donde lo están demandando tus consumidores.

No basta con producir y producir es necesario empezar a estudiar los datos que está generando día a día tu negocio “lo que no se puede medir no se puede mejorar” y es momento de que empieces a tomar en serio este concepto y tomar acción.  

Los datos son una fuente valiosa de información, son la base del conocimiento de tu empresa y lo que te permitirá conocer mejor a nuestros clientes, consumidores, competencia y entorno. El análisis de esta información se le conoce como Big data y para las pequeñas empresas, Small data.

La relevancia del manejo de la información es tan crucial por el tema de prevención que conlleva pero es necesario que exista de antemano un patrón de trabajo establecido que te permita predecir la forma de actuar de tus acciones y posteriormente medir y comparar resultados. Los procesos de trabajo deberán ser claros y bien definidos.

Cómo aplicar el Small Data?

1. Recopilar los datos desde distintas fuentes. Todas las actividades de tu negocio son una fuente de información. Empieza por alguna determina que precisas saber de esta.

2. Analizar los datos obtenidos y darles un valor a los mismos. Cuando empieces a tener la información contenida, ocúpala. No basta con tenerla en una hoja de cálculo, deberás analizarla.

3. Interpretar los datos hasta llegar a tener una visión clara de quién es nuestro cliente  y cuales son sus necesidades. Tu negocio trata de decirte algo, ESCÚCHALO.

4. Diseña estrategias con base en lo que sabes ahora de tus clientes. Las estrategias te deben ayudar a mejorar tus procesos, productos, servicios, etc.

 

¿Cómo empezar?

En la actualidad existen distintas herramientas que te ayudan recopilar y analizar datos de tu empresa, muchas de ellas son gratuitas y lo único que debes hacer es seleccionarlas de acuerdo con los objetivos de tu empresa. ¿Qué quieres medir y para qué?

A continuación, te dejo algunas opciones:

Google Analytics. Herramienta de análisis de tráfico a tu página web.

Heatmap. Analiza la usabilidad de tu página. De manera visual te dice que zonas de tu sitio son más interesantes

Mailchimp. Herramienta de automatización de marketing que mide el rendimiento de tus campañas.

SurveyMonkey. Te permite realizar encuestas de fácilmente.

Adwords. Anunciar tu sitio web utilizando palabras clave.

Alexa. Te permite conocer las tendencias.

 

Recuerda que el objetivo empresarial parte de la dirección, porque el análisis de grandes cantidades de datos debe estar sujeto a un seguimiento, interpretación y extraer el valor para poder adoptarlo en las estrategias del negocio.